miércoles, 9 de septiembre de 2009

"Azótame si te atreves" o El Coraje de Lubna



Sólo quiero compartir con Uds una de las muchas cosas que Lubna me ha regalado y hacerle un humilde reconocimiento a la Diosa que habita en ella.

Hace un par de semanas me tropecé con la historia de Lubna Ahmed Husein, una mujer de Sudán que fue arrestada en julio por llevar pantalones (hecho considerado inmoral e indecente en Sudán) y que se enfrentó a un juicio en el cual, si la encontraban culpable, recibiría cuarenta latigazos.


No voy a hablar aquí de los detalles del caso, ya que de eso hay bastante en la red, y cualquiera de Uds puede buscarlo. Es un caso que hace que una, citadina de occidente, se detenga por un momento en la locura de esta ciudad y recuerde (y se entere) de las terribles historias que viven niñas y mujeres en todo el mundo por la presencia del miedo y la ausencia de amor en una sociedad que se vanagloria de ser "civilizada" y a la que aún le falta mucho por evolucionar.

Quiero escribir sobre el coraje de esta admirable mujer...

"Whip me if you dare" (azótame si te atreves), una frase que sólo conseguí en las pocas páginas en inglés que revisé, no sé por qué las páginas en español que revisé no la citaban.


Ella trabajaba en la ONU, por lo que gozaba de inmunidad, pero renunció a su cargo para ir a juicio, porque estaba dispuesta a apelar tantas veces como sea necesario hasta llegar a la Corte Constitucional.

“Estoy preparada para todo. No tengo miedo alguno del veredicto”

“Si me condenan a recibir latigazos, o a cualquier otra cosa, presentaré una apelación. Iré hasta el final, hasta la Corte Constitucional, si es necesario”

“Si la Corte Constitucional dice que la ley es constitucional, estoy preparada no para 40, sino para 40.000 latigazos”

“Si algunas personas se refieren a la sharia (ley islámica) para justificar la flagelación de mujeres por cómo se visten, entonces diganme qué versos coránicos o hadith (dichos del profeta Mahoma) lo dicen. Yo no los he encontrado”

Lubna quiere luchar para abolir el artículo 152 del Código Penal sudanés, que prevé una pena de 40 latigazos para “quienquiera que cometa un acto indecente que viola la moral pública o lleva ropa indecente
.

Como soy una mujer pagana, quiero compartir con Uds algo que sentí y pensé en estos días: yo vengo de una familia cristiana y mi formación inicial también fue cristiana. Estudié en un colegio mixto de monjas, en el cual la formación religiosa era parte fundamental del pensum de estudios desde pre-escolar hasta terminar el bachillerato. Siempre he vivido más como una persona espiritual que como una persona religiosa, gracias a la madre y al padre que la Diosa me dio.

La Primera Comunión fue un evento muy importante para mí. Como era un colegio católico tuvimos más de un mes de preparación, tanto religiosa como espiritual. Lo disfruté muchísimo, viví ese evento en mi Vida como algo muy importante y todavía hoy, en el camino de la Diosa, lo recuerdo como uno de los momentos más memorables de mi afortunadamente feliz infancia (1).

Siempre vi a Jesús como un hermano mayor. Mi lógica era muy aritmética: si Jesús es hijo de dios y yo también soy hija de dios, entonces Jesús es mi hermano, más evolucionado que yo, pero igual que yo, al fin y al cabo. Yo no me comía mucho el cuento de que él era "preferido", y para mis quince años mi papá ya me había hablado de la re-encarnación, de la conciencia crística (creo que así se dice) de la iluminación, del Buda, etc. por lo que yo pensaba que la diferencia entre Jesús y yo era simplemente una cuestión de evolución. Punto. Un día yo estaría allá, donde está él, por lo tanto cuando rezaba le hablaba de "tú", con mucho respeto, pero lo tuteaba.

En ese contexto y ya declarada no cristiana, ya siendo adulta, sin haber encontrado aún el Camino de la Diosa pero con una intensa búsqueda espiritual que ni yo misma entendía, un día hice un ejercicio: estaba en la Catedral de Mérida, de turista con mi amiga Belkys, sentada frente a una escultura en hierro de Jesús el Cristo crucificado. Como todas esas imágenes, era terrible y me invadió una gran tristeza al pensar en la tortura tan fuerte que ese ser humano hubo de vivir, como muchos de su época.

Yo nunca me he creído eso de que él tuvo que vivir semejante experiencia para "librarnos del pecado original" simple y llanamente porque nunca he creído que nacemos con pecado. Sin embargo, por un instante me di la oportunidad de ver su imagen creyendo que sí había muerto por esa razón y sentí muchísima tristeza y también muchísima rabia hacia los cristianos de hoy en día, que eligen sufrir en vez de disfrutar la Vida, desvalorizando el sacrificio que hizo un ser humano por ellos y en el que se supone que ellos sí creen.

Me pareció terrible la posibilidad de que un dios someta a "su preferido" a semejante tortura para salvar a l@s otr@s hij@s (¿no sería más lógico pensar que los preferidos eran l@s otr@s?), por lo que me entristeció aún más que los humanos consideraran posible esa versión de la historia.

Pero si independientemente de todo eso Jesús hubiese hecho lo que hizo por sus semejantes, no tanto por "salvarlos del pecado original" como dice la Biblia, sino por alguna otra razón, pero movido por el amor al prójimo...¿no sería similar su decisión a la de Lubna?... cuando se me ocurrió esta idea, respondí una pregunta que se había quedado alojada en mi corazón desde aquella vez en esa catedral merideña y a la que yo ni siquiera le había puesto palabras para formulársela a mi mente.

Y Lubna ha sido muy valiente y muy inteligente. Ha logrado aprovechar su propia experiencia para poner su granito de arena en pro de los derechos humanos, porque construir y abogar por los derechos de la mujer es construir en pro de los derechos humanos.

¿Cuántas mujeres y hombres a lo largo de la Historia han tenido similares muestras de amor al prójimo, heroínas y héroes un@s anónimos y otr@s no tanto, pero cuyas decisiones llenas de amor y coraje son análogas a las de Lubna y Jesús?

Admiro el coraje, el valor, la entereza, la decisión, la fortaleza de Lubna, admiro su capacidad de amor, admiro su seguridad en su comportamiento, el cual intuyo que está más basado en su espiritualidad que en su mente.

Mujeres y hombres como ella merecen nuestro reconocimiento, nuestro agradecimiento, nuestro amor, los cuales no serían nada si no ponemos nuestro esfuerzo en poner el siguiente grano de arena (o el siguiente copo de nieve) para sumar peso a la balanza que le dé equilibrio a esta incoherente sociedad que ya arribó al siglo XXI, pero que en muchos aspectos ni siquiera ha nacido. Y aquí, por supuesto, viene la inevitable pregunta: ¿y qué puedo hacer yo desde aquí?

"Lubna nos ha dado una oportunidad. Es muy valiente. Desde la década de los años 90 han sido golpeadas miles de chicas, pero Lubna es la primera que no guarda silencio", destacó una de las mujeres, Sawsan Hassan el Showaya, antes de que se conociese el veredicto.

Gracias Lubna por todo lo que he aprendido a partir de ti, de la oportunidad que nos has dado al hacer público tu caso. Gracias por el coraje que te acompaña. Gracias por tu gran capacidad para amar.

Que la Diosa te siga bendiciendo,

Leticia.-



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Referencias:
http://cnpcaracas.org/?p=15401
http://www.europapress.es

Notas:
(1) tengo amigas que recuerdan su primera comunión como una experiencia criticable, traumática, impuesta por la sociedad, olvidable... pero eso sí están dispuestas a darle la primera comunión a sus hij@s, mientras que yo ni siquiera los pienso bautizar ¿tiene sentido?




3 comentarios:

  1. Hola Leti, afortunadamente la historia nos deja muchos ejemplos de hombres y mujeres con coraje como Lubna, siempre hay alguien dispuest@ a cambiar las cosas, es admirable.
    En cuanto a la nota del final, yo también fiu educada en la religión católica, aunque desde muy joven tomé las decisones que a mi me parecieron mejor, peero no tengo ningún recuerdo traumático al respecto, lo aceptaba cuando era niña porque en mi pais era algo normal, formaba (y sigue siendo asi)parte de la cultura de mi pais, eso si como algo impuesto por quien gobernaba, la iglesia católica y el poder siempre fueron de la mano. Cuando tuve edad para elegir, asi lo hice, mis hijos no están bautizados, mi nieto tampoco, no pratican ninguna religión y como madre siempre crei que debia darles la libertad de elegir cuando y como ellos lo decidieran. La libertad de las personas debe ser un derecho desde que nacemos y debemos respetar las decisiones que cada cual tome, siempre poniendo por delante el sentido del respeto mutuo, no hacer daño a nadie y por supuesto nunca nunca castigar a los demás porque no piensen como nosotros. La libertad de pensamiento debe ser un tesoro por el que todavia hay que luchar mucho, afortunadamente existen personas como Lubna que nos dan buen ejemplo de ello.
    Miles de besos y que la Diosa nos bendiga a tod@s
    Fabia.

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  2. Es increible querida Leti, que en pleno siglo XXI, todavía haya esta clase de atrasos en el mundo; las flagelacioes, lapidaciones, ablaciones, tirar ácido a la cara de las mujeres y verlo como algo normal como muestra de castigo o como parte de su tradición, me parece lo más aberrante que tiene que sufrir un ser humano, más aún una mujer.
    En cuanto a la religión, creo que desde la antiguedad y antes de la llegada de Cristo el hombre ya tenía una forma de expresar y sentir su espiritualidad y religión. Así que siempre me pregunté ¿porqué debemos pasar por bárbaros, sólo por el hecho de creer y tener nuestra propia cosmovisión del mundo? ¿por qué una debía ser mejor que la otra?
    Interesante tu post y sobre todo la historia que nos has entregado sobre la valerosa Lubna. Seguiré su historia.
    Besos.
    Orianna.

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  3. Hola Leti, acabo de estrenar blog (aún queda por hacer pero estoy en ello) espero tu visita : http://aunsintenernadaclaro.blogspot.com
    Besitos mil.

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