miércoles, 23 de diciembre de 2009

La Diosa Madre y la Virgen María (3)



María Pagana 

Se me ha dado por revisar en la internet y me he quedado impresionada de la cantidad de enlaces que se puede conseguir acerca de cuánto de pagano hay en María.

Yo inicialmente lo había relacionado con una simple "sustitución", es decir: llegó el cristianismo a Europa y l@s bruj@s practicantes de la Antigua Religión, ante el temor de la hoguera, adoraron a la Diosa en la Virgen María, único símbolo femenino en la religión patriarcal impuesta. De igual forma, me encontré con similares "sustituciones" (creo que también se le llama sincretismo) en mi querida tierra, y me he topado con que "tanto los indígenas caquetíos como los nívar-jiraharas que habitaban el centro-occidente (de Venezuela), mantenían una estructura más matriarcal que patriarcal (1), y que una vez adoctrinados por los misioneros, pudo sobrevivir la Yara, diosa femenina, bajo la apariencia de la Virgen María" (2)

De igual forma, en esta hermosa tierra caribeña donde me tocó nacer, ha sucedido este paralelismo (sustitución, sincretismo o como lo quieran llamar) con los Orishas de la religión africana Yoruba y la Virgen María, y podemos encontrar a "Obatalá como la Virgen de las Mercedes (...) y Al igual que Yemanyá, la diosa Ochún es venera da entre yorubas-americanos en la forma de la Virgen María. La primera viene a ser la Virgen de la Regla, y Ochún la Virgen de la Caridad del Cobre" (3).

Recuerdo que de niña me gustaba rezar el rosario (y aún tiene cierta hermosura para mí, pero de eso les escribiré en un post futuro) y me encantaban las letanías. Recuerdo que decían cosas como:

...Santa Madre de Dios
Santa Virgen de las Vírgenes
Madre digna de ser admirada
Virgen poderosa 
Reina del Cielo
Causa de nuestra alegría
Puerta del cielo... 


y pare Ud de contar... hoy en día entiendo el por qué de esta forma de rezar: viene a hacer el mismo principio de los tambores chamánicos para entrar en trance... ¿será por eso que me gustaba tanto?  ;-)

Pero resulta que el adjetivo de "Reina del Cielo" no es exclusivo de María, parece que ella lo heredó de la Diosa Ishtar a quien los babilónicos llamaban "Reina del cielo" y "Señora de la Tierra" (4) a la cual se le llegó a rendir culto a pesar de la ira de Dios (5).

Esta traslación (si cabe la palabra) del adjetivo "Reina del Cielo" no me resulta del todo descabellada, si tenemos en cuenta las consideraciones con las que comencé este artículo... ¿se puede realmente imponer la creencia en una deidad específica? ¿acaso la fe y la espiritualidad no es algo que viene desde adentro y no desde afuera?

Cuando la fe es tan fuerte, tan sentida, tan verdadera que hasta puede poner en peligro la Vida, entonces suceden estas sustituciones, sincronicidades, paralelismos y demás formas de adoración. Me parece una actitud tan lógica, tan humana...

Mientras más busco y leo, más entiendo cuánto hay en María de todo lo que la precedió... al fin y al cabo su imagen ha estado con nosotr@s desde hace sólo 2.000 años, mientras que la Humanidad tiene cerca de 35.000 años de existencia... ¿vamos a creer que tod@s nuestr@s ancestr@s estuvieron equivocad@s y perdid@s en el mundo hasta que llegó Jesús? Se me hace imposible creer esto. Si yo soy la resulta de todas las ancestras que me precedieron y seré la ancestra de tantas otras... ¿cómo puedo creer que ellas no eran sabias, hermosas, fuertes, terrenales y espirituales, Reinas y Diosas también?

Con todas estas consideraciones no quiero destronar a la Virden de su lugar en el Cielo. La respeto y le agradezco infinitamente su presencia maternal y de amor incondicional, que ha resultado salvadora y sanadora para tant@s en la Historia de la Humanidad.

Lo que sí deseo es hacerles llegar mi reflexión y sentimiento más profundo: no existe una única religión, una única forma de vivir la espiritualidad, una única forma de ver a la Divinidad (llámese Diosa, Jehová, Obatalá, etc.). Al fin y al cabo la búsqueda espiritual de toda la Humanidad en el fondo es la misma, lo que cambia es el camino y la forma de recorrerlo, los nombres y las formas... la esencia se mantiene...




Notas:
(1) interpreto que más que matriarcal debió haber sido una sociedad matricéntrica o matrifocal.
(2) Bracho, E. (2004). María Lionza en Venezuela. Fundación Bigott, Caracas, p. 30.
(3) Idem p. 41
(5) "¿No ves lo que hacen en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén? Los niños recogen la leña, los padres encienden el fuego, y las mujeres amasan la masa, para hacer tortas a la reina del cielo, y para hacer ofrendas a dioses ajenos, para provocarme a ira". [Jeremías 7:17-18]

Imagen:
Estatuilla de Ishtar, Museo del Louvre, Paris. 2000 A.C.




 

10 comentarios:

  1. Hola Leti, me gustó especialmente tu reflexión final, llena de tolerancia y sabiduria.
    Estoy ansiosa porque me cuentes como va tu preparación.
    Besinos mil y que la Diosa siga siempre presente.

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  2. Hola Leti, hace mucho que no paseaba por los blogs, por algunas cosas pendientes. Me he leido varios de tus post, desde la descripción de Seúl de parte de tu amiga hasta este último post.
    Al igual que a Fabi me pareció muy interesante tu reflexión final. Yo me considero una mujer con crianza católica, pero que no dejo de reconocer y valorar la espiritualidad que tienen otras religiones; en especial las religiones orientales.
    Al leer tus post aprendo de ti tu concepto de la mujer hacedora de vida y formadora de seres humanos.
    Un beso querida amiga. No sé si saludarte por Navidad o por el Solsticio, más creo que es por lo último, pero en esencia lo que se busca en estas fechas y que deseamos todos los seres humanos es Paz, amor y unión familiar.
    Bendiciones amiga mía para ti y para tu familia.

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  3. Querida loba... te estaba extrañando, por eso entré en tu blog, para saber en qué estás, por qué caminos andás. Después de leer los artículos que publicaste, no puedo menos que decirte que sigo siendo tu orgullosa hermana. Gaby

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  4. Querida Oriana,

    me conmueve profundamente que me digas que no sabes si saludarme por Navidad o por el Solsticio y tienes razón al sentir que más por lo segundo... te cuento algo: el primer árbol de Navidad que vi este año me dejó en el pecho una extraña sensación de remembranza... pero no una remembranza de navidades pasadas, sino de la época en la que la navidad aún no existía... no sé si me explico bien... tuvo otro significado para mi y me encantó...

    te envío un fuerte abrazo y muchas bendiciones,

    Leti.-

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  5. Querida Gaby... es que nosotras somos de la misma tribu, eso es algo innegable!!!

    te quiero!

    Leti.-

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  6. Fabia,

    no sé si son reflexiones de sabiduría, sólo es lo que siento más y más a medida que voy leyendo, investigando y encontrándome con cualquier cantidad de posiciones, puntos de vista y razonamientos sobre cuán pagana es María... a veces me asombra la capacidad de intolerancia del ser humano... pero bueh! cada quien tiene su camino que vino a recorrer y la Diosa sabrá por qué nos puso a cada uno a hacer cada cosa, verdad??

    te quiero querida amiga,

    Leti.-

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  7. Hola Leti. Antes pensaba como usted. Me gustarían que pensara en 2 cosas que usted dijo:

    1.- "¿acaso la fe y la espiritualidad no es algo que viene desde adentro y no desde afuera?"

    La fe es nuestra comunicación con Dios verdadero. La espiritualidad en cambio se puede seguir sin fe, por ejemplo yoga o meditación. No sé si usted entiende la fe como una creencia, decisión o bien como un camino de vida. Las explicaciones de la fe para estos casos es diferente, porque somos seres humanos distintos y el Espíritu Santo se expresa en nosotros realzando lo que Dios nos dió a cada uno.


    2.- "¿vamos a creer que tod@s nuestr@s ancestr@s estuvieron equivocad@s y perdid@s en el mundo hasta que llegó Jesús? Se me hace imposible creer esto."

    Lamentablemente no tenemos conocimiento sobre esto, tb estuve enojado por haber leído en Dante que Virgilio y otros justos no conocieron a Cristo y viven en el infierno. Cristo es el Camino, la salvación y la vida, nadie va al padre si no es por él (juan 14:6). Disculpe si mi opinión no le gusta, pero nuestros ancestros sí estuvieron equivocados. Fíjese que en el Cristianismo bíblico, basado en la biblia y en la inspiración del Espíritu Santo, veneramos a un Dios increado, creador del universo completo, que dió a su hijo en sacrificio para perdón de los pecados del mundo. Somos seres de temporalidad lineal, no sabemos si Dios tb resolvió los pecados del pasado también, no nos podemos cerrar a esa posibilidad.
    Por el contrario, todas las otras culturas, a pesar de que algunas sabían algún nombre de un dios creador de sus universos u órdenes del mundo, no los veneraban. Veneraban a dioses posteriores victoriosos de las guerras por el poder, hijos de titanes por ejemplo, veneraban a diosas madre, a muertos, animales, rocas, y finalmente por qué no, a la persona a quien amaban. La veneración humana sí, nace en nuestro interior y necesita algo a qué aferrarse. Pero la Fe es un regalo. La espiritualidad no tiene que ver con la fe.

    3.- "mi reflexión y sentimiento más profundo: no existe una única religión, una única forma de vivir la espiritualidad, una única forma de ver a la Divinidad"

    Usted tiene razón respecto a lo de única forma de ver la divinidad. La pachamama y las divinidades matriarcales son dioses falsos. Son dioses tb, que viven en los corazones de los que les veneran y por ese medio obtienen vida. Son falsos en el sentido de que le roban al Dios verdadero la adoración que el ser humano le debería dar a él solamente. Si usted le rinde culto a la pachamama o sus variadas formas, le responderá. Pero el Dios verdadero, que dio a su hijo, su primogénito, por amor al mundo, eso lo ve primero como ignorancia y segundo como traición a su amor.

    Vea este video por favor.
    http://www.taringa.net/posts/taringa/4073960/EL-mito-guadalupano-DVD-rip-antonio-bolainez-x-mediafire.html

    fidesexferrofactaest@gmail.com

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  8. Anónimo,

    he leido tu mensaje, pero no te he respondido porque quiero hacerlo con calmita y no he tenido chance y como veo que no consigo el tiempo, por ahora te escribo estas líneas. Quiero por ahora darte las gracias por dejar aquí tu opinión, tan diferente a la mía y a la vez tan respetable.

    Apenas pueda te respondo.

    Bendiciones,

    Leticia.-

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  9. La adoración de la diosa madre todavía existe
    Según la Encyclopædia of Religion and Ethics, el escriturario W. M. Ramsay razona que en “el siglo V la honra que se daba a la Virgen María en Éfeso era [una forma reavivada] del viejo culto pagano que se daba a la Virgen Madre en Anatolia”. El Diccionario teológico del Nuevo Testamento declara: “Las representaciones católicas de la ‘madre de Dios’ y de la ‘reina de los cielos’ son posteriores al N[uevo] T[estamento] y, por otra parte, tienen antecedentes en religiones orientales más antiguas. [...] En el culto a María que aparece posteriormente se encuentran muchos vestigios de los cultos paganos de la madre y de la virgen divinas”.
    Esos vestigios son demasiado numerosos y detallados para que sean casualidad. No se puede negar la similitud que existe entre las estatuas de madre e hijo de la Virgen María y las de diosas paganas, como Isis. Los centenares de estatuas e iconos de la Virgen Negra en iglesias católicas de todo el mundo no pueden dejar de traer a la memoria la estatua de Ártemis. La obra Théo—Nouvelle encyclopédie catholique dice lo siguiente de esas Vírgenes Negras: “Parece que han sido un medio de transferir a María lo que restaba de la devoción popular a Diana [Ártemis] [...] o Cibeles”. Las procesiones del día de la Asunción de la Virgen María también tienen como prototipo las procesiones en honor de Cibeles y Ártemis.
    Los títulos mismos que se dan a María nos recuerdan a las diosas madres paganas. A Istar se la aclamaba como la “Santa Virgen”, “Señora mía” y “la madre misericordiosa que escucha las oraciones”. Tanto a Isis como a Astarté se las llamaba “Reina del Cielo”. A Cibeles se la denominaba “Madre de todos los Benditos”. Todos esos títulos, con ligeras variaciones, se aplican a María.
    El Concilio Vaticano II fomentó el culto de la “Santísima Virgen”. El papa Juan Pablo II fue conocido por su fervorosa devoción a María. Durante sus extensos viajes, siempre aprovechó la oportunidad para visitar santuarios marianos, incluso el de la Virgen Negra de Czestochowa, en Polonia. Encomendó el mundo entero a María. Por eso no sorprende que bajo “Mother Goddess” (Diosa madre) The New Encyclopædia Britannica escriba: “El término también se ha aplicado a figuras tan distintas como las llamadas Venus de la Edad de Piedra y la Virgen María”.

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  10. La Ártemis de Éfeso
    Los griegos también adoraban a una Ártemis, pero la identificación de esta con la Ártemis que se veneraba en Éfeso solo puede ser vaga. La Ártemis griega era una diosa virgen de la caza y el alumbramiento. La Ártemis efesia era una diosa de la fecundidad. Su enorme templo en Éfeso era visto como una de las siete maravillas del mundo. Su estatua —de la que se creía que había caído del cielo— la representaba como una personificación de la fertilidad, con el busto cubierto de hileras de pechos de forma ovalada. La forma extraña de esos pechos ha dado origen a varias explicaciones, como la de que representan guirnaldas de huevos o hasta testículos de toros. Sea cual sea la explicación, queda claro que es símbolo de la fertilidad.
    Es interesante notar que, según The New Encyclopædia Britannica, la estatua original de aquella diosa “estaba hecha de oro, ébano, plata y piedra negra”. Una estatua muy conocida de la Ártemis efesia —estatua que data del siglo II E.C.— la presenta con rostro, manos y pies negros.
    La imagen de Ártemis era paseada por las calles. El escriturario R. B. Rackham escribe: “Dentro del templo [de Ártemis] se guardaba[n] [...] sus imágenes, templetes y utensilios sagrados, de oro y plata, que en las grandes fiestas se llevaban a la ciudad y luego se devolvían [al templo] en una procesión magnífica”. Aquellas fiestas atraían a centenares de miles de peregrinos de toda Asia Menor. Ellos compraban templetes de la diosa y la aclamaban como grande, su señora, la reina, la virgen, “la que escucha y acepta las oraciones”. En medio de aquel ambiente, requirió gran valor el que Pablo y los cristianos primitivos alabaran al “Dios que hizo el mundo”, en vez de a dioses y diosas hechos de “oro, o plata, o piedra”.

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